A diferencia de otros profesionales del universo mediático, para ejercer como locutor se necesita de un título oficial. De ahí la importancia de formarse académicamente como tal en escuelas o institutos como el ISER, COSAL, ETER e ISEC, entre los más conocidos.

Respecto a la salida laboral, Eduardo Aliberti, rector de ETER, manifestó que el locutor sigue teniendo un plus. “Al igual que el operador de radio, todavía tiene la prerrogativa de hacer algunos trabajos que se mantienen en regla. Por ejemplo, avisos comerciales, aunque con algunas violaciones, y lectura de informativos”,

De todas maneras, para el dueño de una de las voces más particulares del periodismo argentino, y aún cuando la actividad se haya desregulado, el hecho de tener la voz entrenada seguirá estando en términos de posibilidades laborales por encima de un movilero, un periodista o un productor. Para su colega y director de la carrera de Locución Integral de Radio y TV, Marcelo Pérez Cotten, el locutor ya no es sólo un lector de papelitos que interpreta bien, sino que está habilitado para trabajar en cualquier tipo de esquema radiofónico y tiene más herramientas para defenderse laboralmente.

El otro ladoLos estudiantes no muestran el mismo optimismo que los profesores. Para Luciana Lasa (23) - después de recibirse de Licenciada en periodismo hoy cursa el primer año de locución en el ISER- el mercado laboral es muy chico. “Como en todos los medios”, reflexiona. Y añade que los que se dedican a comerciales, si tienen talento, pueden hacer muy buena plata. Eso sí, hay que pasar por la desgastante experiencia de los castings.

Para Marina del Rivero, reciente egresada del ISER, hay trabajo pero “uno se tiene que mover para conseguirlo porque nada te cae del cielo”. Hasta ahora, además de trabajar en periodismo, sólo hizo algunos trabajos temporarios de locución en off para documentales de canales de cable. Otra es la experiencia del actor Carlos Santamaría.

Quien fuera protagonista de “Historias de sexo de gente común”, entre otros tantos programas, terminó el año pasado la carrera de locución en ETER y reconoce que el hecho de ser conocido lo ayuda a conseguir trabajo. “Me llamaban para hacer comerciales como actor pero a la hora de nombrar la marca se complicaba mucho porque me pedían el carnet. Así fue como decidí estudiar”, contó.

El costoso ingreso al ISER, ¿mito o realidad?El Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (pertenece al COMFER) es el único del país que dicta la carrera de locución en forma gratuita, cuando los demás oscilan los $200 y $300 mensuales para una cursada de tres años. Esa es una de las principales razones por las que año tras año se presentan entre 1000 y 1700 aspirantes. Pero además, el cupo sólo es para unos 60 alumnos.

Ahí se explica el costoso y temido ingreso. El ingreso cuenta con tres instancias de evaluación correlativas. La primera es una prueba de voz mediante la lectura de un relato. Principalmente, se evalúa que los chicos no tengan problemas foniátricos graves y que puedan leer un texto de manera expresiva.

El segundo examen es de cultura general (otro de los grandes filtros) y la tercera y última prueba consiste en la lectura de comerciales y de informativos. Lo importante es ser perseverante. De hecho, algunos tienen que hacer el ingreso más de una vez. Del Rivero es una de ellas. “Las pruebas se parecen a un gran casting al mejor estilo “Pop Star” o “Latin American Idol". En el 2003 no quedé seleccionada pero lo tomé como una prueba de fuego para saber si era realmente lo que quería.

No me di por vencida y al año siguiente me anoté nuevamente y luego de los 3 odiosos exámenes entré, no lo podía creer”, recuerda con nostalgia la joven. Tampoco es un dato menor el hecho de que todos los carnets de locutor se entregan en el ISER. Por lo que al cabo de los tres años de carrera, los estudiantes de los institutos adscriptos deben presentarse para rendir un examen habilitante allí. El negocio paralelo: los cursos de ingreso

Cuanto más preparada esté la gente que desea ingresar el ISER, mejor. En el instituto ECOP brindan cursos que según prometen en su página Web ofrecen la clave para un óptimo desempeño en el examen de ingreso a la carrera de locución. "Hay mucho de suerte. Nosotros los preparamos pero no podemos asegurarles el ingreso”, se atajan desde el instituto. Allí, el costo por mes es de $180, por 2 horas semanales e incluye la grabación mensual de un programa de radio. A partir de octubre, se agrega una hora más de cátedra para practicar improvisación con diarios pero el costo sigue siendo el mismo. En los Estudios de Grabación CAB, también se dictan cursos de este tipo. La formación cuenta con una clase semanal teórico-práctica los días sábados de 10 a 13 horas, y cuesta $100 por mes.